El día que Grecia rescató a Europa

“Pues pienso, visto lo que ha ocurrido, que los griegos han desaprovechado una oportunidad de oro para plantarle cara a Angela Merkel y sus políticas de austeridad. Nuestra prima de riesgo sigue subiendo -589 puntos-, el bono a 10 años supera el 7% y el Ibex35 cae un 2,96% . Creo que Grecia nos ha hundido más en la miseria con no votar a #Syriza. El miedo y el poder mediático, distorsionando el discurso de la izquierda, han contribuido mucho y bastante en el triunfo de la derecha en Grecia. Hay que recordar que estos últimos son aquellos que falsearon las cuentas para entrar en la eurozona. La gente no tiene memoria. Por cierto, ahora el FMI dice que la política de ZP(incremento del IVA, supresión de la desgravación por vivienda, etc.) era adecuada y no la de Rajoy. Este mundo es de risa!!!”

Bruselas confirma que el rescate de la banca agravará el déficit público

Hay que recordar que la 2ªGuerra Mundial comenzó por motivos económicos: estrangulamiento a la economía alemana. Merkel la devuelve con el apoyo de sus acólitos -Rajoy & Cia – .El rescate a la banca es el preludio del próximo: la intervención. Negro, negrísimo es el panorama; pues los objetivos de cumplimiento del déficit es una quimera ya que el pago de los intereses y el incremento de la deuda lo hacen imposible. Con “regalos” como este quién quiere enemigos. No estamos al borde del abismo, estamos sin tierra en los pies. Tan solo queda agarrarse a un globo que pase por aquí…….

Atlético: Campeón Europa League 2.011/12

Hoy, como no podía ser de otra manera, la actualidad es mi “Atleti”. Una vez más vuelve a “campeonar” en Europa. Otros, como Barça y Real Madrid, se han quedado con la miel en los labios. Esto demuestra que no solo estos dos últimos equipos representan el fútbol en España, aunque para muchos medios -prensa y televisión- solo existan estos. Desde que empezaron las competiciones europeas, aquí en España, tan solo se hablaba de una final Barça-Madrid, y mira tú por dónde, la final española es Atlético-Athletic. Zás!!!!, en toda la boca. ¡¡Europa es rojiblanca!!. Ooee…ooee….ooee…ooee.¡Viva mi “atleti” y la madre que lo parió!. Desde luego, ser del “atleti” es algo especial, se lleva dentro, en el tuétano, en los glóbulos rojos. Es un sentimiento incomprensible pero cuando lo tienes es inigualable. Campeón de la Europa League, segunda vez en tres años, mi “atleti”. Ya tocaba callar algunas bocas, sobre todo las “merengues”.CAMPEONES!!!!!!!!!!!!!!, aprended “merengones”. Y por supuesto aquí tenéis, para deleite del personal, el himno del centenario del “atleti” por el gran Sabina, grande dónde los haya!.
Himno del Centenario

Canelones de espinacas con piñones

(blog punt i apart)  por @CarlotaFdz
Hacía ya catorce años que Blas llevaba la vida con la que siempre había soñado, una vida totalmente ordenada. Sus actividades semanales estaban calculadas y medidas al detalle. Se levantaba cada día a las 6:45 de la mañana, iba al baño a orinar y a lavarse la cara, no sin antes haber llevado a cabo una exhaustiva limpieza de sus manos con un jabón especial que nutría la piel. Se vestía con la ropa que su mujer, Leo, le había dejado preparada una hora antes, ya que hacía siete meses que le habían cambiado el horario y ella salía de casa a las 6:30 para llegar al trabajo a las 7 en punto. Blas trabajaba en las oficinas de una humilde redacción que se encontraba en el centro de la ciudad y a pesar de que la empresa no lo exigía, él siempre vestía con traje y corbata. Su hora de entrada a la oficina era a las 8:30 pero él salía pronto de casa porque le gustaba almorzar en El Capricho, no conocía sitio mejor para tomar café. Leo, desde que se casaron hacía ya catorce años, conocía al detalle el meticuloso gusto de su marido y le contentaba siguiendo a rajatabla sus quisquillosas pautas. Se encargaba de escoger su vestuario cada mañana, que incluía seleccionar corbata, cinturón y calcetines a juego; prepararle el bocadillo del almuerzo: atún con tres gotas de aceite de oliva; y cocinar canelones de espinacas con piñones cada jueves por la noche, entre otras cosas. Blas se iba a dormir cada noche a las 22:30, antes de cerrar los ojos sentía una felicidad absoluta, todo en su vida era perfecto, el orden le proporcionaba una paz única.
Una mañana, Blas se despertó de un bote y miró el reloj de la mesita de noche, eran las 6:55, se había quedado dormido. Blas sintió un enorme pinchazo en su pecho, fue al baño y metió la cabeza bajo el grifo para acto seguido, mirarse al espejo con ojos de lunático. “Eres un parásito social, me das vergüenza” murmuró. De repente, Blas notó como brotaba algo dentro de sí, se trataba de una sensación que jamás había experimentado y eso le aterrorizó. Minutos después se sorprendió a sí mismo sonriendo ante el espejo, sentía despreocupación y eso le hacía feliz, ¡Dios Santo! ¡Le hacía feliz! ¿Qué había hecho durante todos ésos años? Fue hacia la habitación y vio la ropa que su mujer le había dejado preparada, la corbata era negra y, por supuesto, los calcetines y el cinturón también. Blas abrió el armario de par en par y descubrió, hundida en el fondo, aquella corbata naranja con topos azules que sus compañeros le regalaron en la última cena de empresa. Todavía recordaba ése día, todos rieron con la broma pero a Blas no le hizo ni una pizca de gracia, a pesar de ello guardó las formas, esbozó una mueca lo más parecida que pudo a una sonrisa y agradeció el regalo. Blas alargó su brazo, sacó del armario la antiestética corbata y se la puso, combinándola con un cinturón verde oscuro y unos calcetines amarillos: era el día de la revolución. Bajó a la calle dando brincos por las escaleras y cuando se disponía a girar, como era habitual, en dirección hacia El Capricho decidió, por impulso, caminar en dirección contraria hasta el Bar Manolo. Se paró en seco antes de entrar, se trataba del local menos refinado de la zona así que se despeinó locamente y se desabotonó la camisa. Subió los dos escalones de la entrada y justo antes de abrir la puerta pudo ver, a través de los cristales, a su mujer acariciando el brazo del que había sido su antiguo compañero de la Universidad, Rodrigo. Rodrigo y él siempre habían mantenido una cordial amistad a pesar de que Blas no entendía muchas de las cosas que hacía Rodrigo, como presentarse ante sus amigos más elitistas como Rodry. Además, tenía una obscena manera de expresarse y de vestir, a la vista de la gente Rodrigo podía llegar a parecer un asqueroso liberal. A Blas no le faltaron motivos para, siete meses atrás, tomar la acertada decisión de cortar en seco la relación con Rodry, pero al parecer Leo no había hecho más que alimentarla. De repente Blas se sintió frustrado, deseaba entrar y reventarle los sesos a Rodrigo pero él tenía clase y no podía permitirse montar ése tipo de escándalos así que decidió marcharse por donde había venido. Blas llegó diez minutos tarde al trabajo, al entrar se encontró con los rostros preocupados de sus compañeros, él nunca se demoraba. Todos se quedaron perplejos al verle aparecer con ése aspecto pero Blas no hizo ningún comentario al respecto, atravesó el pasillo apresuradamente, entró en su despacho y cerró con un fuerte portazo. Se pasó el día con la mirada perdida, sopesando lo ocurrido. Cuando plegó pasó por El Capricho y tomó una taza de café con leche acompañada de dos cruasanes, no podía dejar de pensar en La Gran Catástrofe, ansiaba despertar. A las 19:00 salió de la cafetería y cogió un bus que le dejó cerca de una tienda de las afueras donde compró un cuchillo de caza. Para volver a casa cogió un bus y un metro, no tenía ganas de andar por la ciudad ni de encontrarse con nadie. Abrió sigilosamente la puerta de la entrada y entró despacio, en mitad del pasillo se detuvo para oler el aroma de los canelones de espinacas con piñones, con todo el jaleo había olvidado que era jueves. Su mujer le vio al pasar por el comedor y, asustada, dio un gran salto hacia atrás.
– ¡Por el amor de Dios, Blas! ¿Por qué entras a hurtadillas? Casi me matas del susto… – Asombrada, Leo observó el pintoresco aspecto de su marido que todavía llevaba puesta la espantosa corbata naranja – ¿Por qué vas así vestido?
– Solo… solo era una broma. – Dijo Blas con voz temblorosa –
– Anda, siéntate a la mesa. Hoy toca tu cena favorita…
Blas parpadeó un par de veces y le pidió disculpas a Leo, fue a la habitación a dejar sus cosas y escondió el cuchillo en el cajón de su mesita de noche. Esa noche Blas y su mujer cenaron juntos canelones de espinacas. Al día siguiente Blas se levantó a las 6:45, se vistió con la ropa que Leo había escogido y fue a almorzar a El Capricho. A las 8:30 ya estaba en su despacho trabajando.

Reflexiones

No debemos entrar siquiera a discutir las medidas tomadas en Sanidad, pues se plantean como uno de los males de la crisis por el despilfarro, cosa totalmente falsa. La Sanidad pública española ha sido la 3ª mejor del mundo hasta hace bien poquito con un presupuesto muy inferior al de Alemania, Francia, EEUU, Reino Unido y muy por debajo del gasto de la media de la Unión Europea. Es un desvío de la atención y una gran excusa para iniciar el camino de privatización de lo público. El problema de la crisis española no ha sido el gasto público en educación ni sanidad (lo dicen todos los organismos internacionales) y todo lo que se oriente en tocarlos y reducirlos agravará el problema, que no es otro que el fraude fiscal y la desaparición de la progresividad en los impuestos en los últimos 12 años: se eliminó el IVA a los artículos de lujo, se eliminó impuesto de patrimonio, de sucesioness, se creó la legislación para SICAV… todo ello es lo que ha generado miles de millones de déficit cada año y se ha descubierto al romperse la burbuja inmobiliaria y desaparecer la recaudación de impuestos ligados a ella.

Deseos futuros

Los que me conocen saben que soy poco creyente y de fe ando escaso; pero también saben de mi interés por todo lo que rodea al mundo eclesiástico y a la religión, particularmente la católica. Desde siempre me ha atraído todo lo que rodea a la Iglesia. Es una relación amor-odio que enriquece mi mente y me ayuda a estabilizarla. Una de las manifestaciones católicas que más me gusta es la Semana Santa; quizás porque la viví mucho y de primera mano, no en balde me he vestido de “penitente” en varias cofradías de nazarenos en mi pueblo. Sí, es posible que siga anclado a algunas costumbres -folklore?- de este país. País que a veces sigue siendo como decía el poeta:

La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y de alma quieta,
ha de tener su mármol y su día,
su infalible mañana y su poeta.

El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero.
Será un joven lechuzo y tarambana,
un sayón con hechuras de bolero;
a la moda de Francia realista,
un poco al uso de París pagano,
y al estilo de España especialista
en el vicio al alcance de la mano.

Esa España inferior que ora y bosteza,
vieja y tahúr, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste
cuando se digna usar de la cabeza,
aún tendrá luengo parto de varones
amantes de sagradas tradiciones
y de sagradas formas y maneras;
florecerán las barbas apostólicas
y otras calvas en otras calaveras
brillarán, venerables y católicas.

El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero,
la sombra de un lechuzo tarambana,
de un sayón con hechuras de bolero,
el vacuo ayer dará un mañana huero.

Como la náusea de un borracho ahíto
de vino malo, un rojo sol corona
de heces turbias las cumbres de granito;
hay un mañana estomagante escrito
en la tarde pragmática y dulzona.

Mas otra España nace,
la España del cincel y de la maza,
con esa eterna juventud que se hace
del pasado macizo de la raza.

Una España implacable y redentora,
España que alborea
con un hacha en la mano vengadora,
España de la rabia y de la idea. (Antonio Machado)

No soy, ni quiero ni pretendo, pasar por intelectual; pero no me negarán que desde hace unos meses, y dejando al margen el ámbito económico, se están produciendo una serie de cambios en nuestra sociedad que se asemeja bastante a la España que nos relataba el poeta. Un claro ejemplo es el papel que poquito a poco está tomando la Iglesia Católica en la toma de decisiones de nuestro Gobierno. El aborto, la homosexualidad, “la píldora del día después”, la violencia de género, son solo unos pocos ejemplos de lo que está pasando.

Espero y deseo que aunque me gusta, me emociona y me enamora la plástica y la puesta en escena de la Semana Santa, nazca, como dice el poeta, la otra España. La del cincel y de la maza, y que sea implacable y redentora. Que vuelva la España de la rabia y de la idea. Deseo que rompamos de una vez por todas con ese mundo oscuro, ese mundo de la fe, ese mundo de feligreses -lacayos?- y sotanas, ese mundo retrogrado que nos quieren nuevamente imponer y demos paso a la claridad del pensamiento, a la luz de las ideas. Las Ideas del Hombre!!.

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